Respuesta rápida: Un gato que estornuda de vez en cuando suele estar reaccionando a un irritante pasajero, como polvo o un perfume fuerte. Si los estornudos se repiten durante varios días, vienen en ráfagas o se acompañan de mucosidad, ojos llorosos o falta de apetito, la causa más probable es una infección respiratoria, una alergia o un problema dental, y conviene una revisión veterinaria.

Un estornudo aislado no suele ser motivo de preocupación, pero los estornudos frecuentes o repetidos durante varios días merecen atención para identificar la causa.

Causas más comunes

Señales que acompañan y preocupan más

Consulta al veterinario si además hay: mucosidad con sangre o de color verdoso/amarillento, pérdida de apetito, letargo, ojos llorosos persistentes o dificultad para respirar.

Cuándo no es motivo de alarma

Un par de estornudos sueltos tras oler algo fuerte o al entrar en una habitación recién limpiada es completamente normal y no requiere intervención.

Cómo suele diagnosticar la causa el veterinario

Ante estornudos persistentes, el veterinario suele empezar por una exploración física completa de boca, dientes y nariz en busca de secreción, asimetrías o dolor. Según lo que encuentre, puede recomendar un análisis de sangre, un hisopado nasal para identificar virus o bacterias concretas, radiografías si sospecha un cuerpo extraño o un problema dental profundo, o una rinoscopia en casos poco claros. Muchas veces la exploración y la historia clínica del gato (edad, vacunación, acceso al exterior) ya orientan bastante el diagnóstico sin necesidad de más pruebas.

Tratamiento según la causa

El tratamiento varía según el origen, por lo que nunca conviene automedicar al gato. Ante una infección viral como el herpesvirus, el veterinario puede recetar suplementos como la L-lisina o, en casos más graves, un antiviral específico; las infecciones bacterianas secundarias se tratan con antibióticos. Si la causa es alérgica, lo principal es identificar y retirar el desencadenante; y si es dental, el tratamiento pasa por una limpieza bucal o la extracción de la pieza afectada.

Gatos con más riesgo de estornudar con frecuencia

Algunos gatos son más propensos a los estornudos por su anatomía o su situación vital. Las razas de cara achatada o braquicéfalas, como el persa o el himalayo, tienen las vías nasales más estrechas y curvadas. Los gatitos y los gatos mayores, con el sistema inmunitario menos fuerte, también tienden a resfriarse con más frecuencia. Y en hogares con varios gatos sin vacunar, los virus respiratorios se transmiten con facilidad de uno a otro.

Cómo reducir los irritantes en casa

Conclusión

Los estornudos ocasionales suelen deberse a irritantes pasajeros, pero si se repiten durante varios días o vienen acompañados de otros síntomas, conviene una revisión veterinaria para descartar una infección respiratoria.

Fuentes

Preguntas frecuentes

¿Es normal que un gato estornude varias veces seguidas?

Unos pocos estornudos aislados, sobre todo tras oler algo fuerte, son normales. Si se repiten en ráfagas varias veces al día durante más de dos o tres días, o van acompañados de mucosidad o letargo, conviene consultar al veterinario.

¿Los estornudos de un gato se contagian a otros gatos?

Sí, cuando la causa es una infección viral como el herpesvirus o el calicivirus felino, el contagio entre gatos es fácil, especialmente en hogares con varios gatos o si alguno no está vacunado. En esos casos conviene mantener separado al gato afectado mientras dure el episodio.

¿Pueden los estornudos de mi gato contagiarme a mí?

No. Los virus respiratorios felinos más comunes, como el herpesvirus y el calicivirus, son específicos de los gatos y no se transmiten a las personas.